COLUMNA TRASFONDOS POR EDUARDO CAMACHO RIVERA

 

Hacia el Sistema Anticorrupción de Quintana Roo

Como en las demás entidades y en el gobierno federal, en Quintana Roo se trabaja en la creación de un sistema anticorrupción con el que se intentará combatir al gravísimo fenómeno de la corrupción, del que se desprenden un sinnúmero de otras también muy  graves problemáticas como la explosiva inseguridad pública; la desigualdad social; gobiernos caros e ineficientes; una procuración y administración de justicia inexistentes para muchas víctimas del delito, y una sistemática vulnerabilidad de los derechos humanos de la ciudadanía.

El hartazgo de la sociedad ante el monstruoso fenómeno de la corrupción exige leyes, instituciones y servidores públicos realmente efectivos para contener y disminuir el hasta ahora incontenible crimen organizado, por mencionar uno de los problemas más urgentes por resolver.

La corrupción ha sido tema de primer orden en las agendas de los gobiernos e instituciones mexicanas, ante lo que esa nefasta práctica ha significado históricamente para la vida política y económica del país, que empezó a registrar los primeras escándalos públicos quizás en la mal recordada administración del presidente José López Portillo (1976-1982), lapso en el que se acentúa la debacle económica que, de una u otra forma, persiste en la nación.

Desde mucho antes, la corrupción era una práctica común en el país pero no trascendía públicamente. Se le veía incluso con cierto folclorismo, como parte de la cultura nacional, como un “deporte”. Hoy es una tragedia que ha desencadenado pobreza extrema y la era de terror protagonizada, en casi todo el país, por los cárteles del narcotráfico y la delincuencia organizada en general.

El caso es que los ensayos de las últimas décadas, para combatir este mal, han sido inútiles. De nada ha servido la creación de nuevas comisiones, fiscalías, contralorías, contadurías y secretarías dedicadas exclusivamente a detectar, investigar y sancionar casos de corrupción.

No han funcionado porque ha existido simulación. Ningún gobierno se investigará y sancionará a sí mismo, en un problema de estructura y definición. El Sistema Nacional Anticorrupción (SNA), que es modelo y punta de lanza para los sistemas estatales, deberá entrar en funciones el 19 de este mes de julio.

Pero registra fallas estructurales porque no se tendrá fiscal anticorrupción federal ni se tendrán magistrados especializados ratificados, y la totalidad de los sistemas estatales no estarán en funcionamiento, porque hay entidades que ni siquiera han empezado con las reformas de ley.

No es el caso de Quintana Roo, en donde el Congreso del Estado al parecer llegará puntual a la cita del día 19 de este mes, pero con los negativos precedentes de la problemática del Sistema a nivel federal, el cual para algunos especialistas en el tema de la corrupción simplemente “nació muerto”.

Más allá de las complejidades legales y operativas del SNA, el factor humano vuelve a ser el talón de Aquiles en la lucha que ahora se quiere emprender contra la corrupción, porque de nueva cuenta afloran las desconfianzas, resistencias políticas y presiones en torno a las personas que deberán encabezar las instituciones de este importante Sistema.

En Quintana Roo, es probable que el Fiscal General del Estado, Miguel Ángel Pech Cen, tendrá la facultad de enviar al Congreso local una terna de la cual surgirá el Fiscal Anticorrupción de Quintana Roo.

Y nada hace pensar que, cualquiera que sea el mecanismo de selección, será una definición tersa, libre de cuestionamientos y descalificaciones, por la exigencia general de que cargos de esa delicadeza sean asumidos por figuras con corroborada solvencia moral, profesional y, sobre todo, con autonomía real del aparato gubernamental que lo designará, y al que teóricamente deberá investigar en los casos de corrupción.

Esa sigue siendo la controversia esencial del asunto: los fiscales que deben investigar y sancionar a sus jefes y al ente gubernamental del cual forman parte.

Gracias por el favor de su atención. Comentarios, sugerencias y aclaraciones, en el correo electrónico e_du_cam@hotmail.com

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